martes, 1 de noviembre de 2011

Priego de Córdoba, historia y arte

Protegida por los más de 50 metros del balcón del Adarve, y a caballo entre las provincias de Jaén, Granada y Córdoba, en plena comarca Subbética, Priego de Córdoba es una de esas ciudades andaluzas para descubrir, y disfrutar. En ella se mezclan la historia, la tradición y el arte, bajo un manto de olivares que dibuja un paisaje sereno y tan genuino, como sentida y alegre es su Semana Santa.

Vista aérea de Priego de Córdoba


Priego de Córdoba entró en la historia en el año 746, cuando el cronista musulmán Ibn Al-Jatib informó de la llegada a la urbe de tropas egipcias que habían llegado a Península Ibérica junto al valí Abul-Jattar, y que acabaron por asentarse en la población conocida como Medinet Baguh, que fue capital de una de las coras de Al Andalus.

En el año 1226 fue tomada por el rey Fernando III el Santo, poco antes de unificar definitivamente los reinos de Castilla y León, aunque no fue definitivamente reconquistada hasta 1341, de la mano de Alfonso XI. En 1370 Enrique II cede la villa a Gonzalo Fernández de Córdoba y en 1502, los Reyes Católicos nombran como primer Marqués de Priego a Don Pedro Fernández de Córdoba. Llegará entonces una época de esplendor en la que se construye la iglesia de San Esteban, hoy San Francisco.

La iglesia, terminada en 1548, es de estilo gótico tardío o mudéjar, remodelado en el s XVIII en estilo barroco. La imaginería en este templo es de una extraordinaria calidad, ya que se venera la escultura de Jesús Nazareno, datada en 1592 y realizada por el granadino Pablo de Rojas, así como la imagen de Jesús en la Columna, atribuida a Alonso de Mena en el año 1640.

En la ciudad hay un rosario de bellísimas iglesias en las que predomina el estilo barroco. Nuestra Señora de la Aurora, Nuestra Señora del Carmen, Las Mercedes, Nuestra Señora de las Angustias, San Pedro y sobre todo la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, cuya construcción gótico-mudéjar comenzó en 1525 a instancias de la Marquesa de Priego. El sagrario de la iglesia, obra de Javier Pedrajas entre 1772 y 1784, es monumento nacional desde 1932 y una de las obras maestras del barroco español.

Iglesia de la Asunción

Fuera de los monumentos religiosos, la ciudad se extiende hacia el este por el barrio de la villa, declarado en 1972 conjunto histórico-artístico. Su inspiración medieval y musulmana, recuerda el Albaicín granadino o la Judería cordobesa.

Barrio de la Villa

También resulta impactante la Fuente del Rey, diseñada en estilo barroco y terminada en el año 1803. Está diseñada con tres estanques de distinto nivel y forma alargada, donde predominan los contornos curvos y a la que vierten agua 139 caños.

Fuente del Rey

Casi finalizando el siglo XIX, nacerá en la villa prieguense Don Niceto Alcalá-Zamora y Torres (1877-1949) que en el año 1931 se convertirá en el primer Presidente de la Segunda República. Paradójicamente, en el año 1881 el rey Alfonso XII concede a la villa el título de ciudad además de por su crecimiento demográfico, por su importancia agrícola y su adhesión a la monarquía constitucional.

En definitiva, Priego de Córdoba es un destino que merece mucho la pena. Los amantes del arte quedarán saciados de iglesias, barroco e imaginería, y a los que gusten de pasear y disfrutar con el tapeo, tampoco les faltará donde. La invitación queda hecha …

2 comentarios:

  1. Hola, que maravilla la Iglesia de la Asunción. No conocía Priego de Córdoba, pero acepto la invitación. Muchas gracias, me parece muy interesante.

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  2. Nos aprontamos a visitar esta maravilla de ciudad,desde Chile con cariño. Willy y sra.
    Marzo.2012

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