
Modos de ver, publicado por la Editorial Gustavo Gili en 2007 (16 euros), se ha convertido en un clásico de la teoría del arte y de la comunicación visual.
Berger (Londres, 1926), novelista, poeta, ensayista, autor teatral y crítico de arte, nos dice: “La vista llega antes que las palabras. El niño mira y ve antes de hablar”. Así arranca un conjunto de siete ensayos, tres de los cuales están compuestos íntegramente por imágenes. Conforman un libro dedicado a los modos que tenemos de mirar el arte y sobre cómo afectan a nuestra manera de interpretar el mundo. Ways of seeing fue a principios de los setenta una serie de televisión para la BBC. En 1972, Berger, junto con otros autores, decidió convertir esta experiencia en un libro que ha tenido múltiples reediciones en varios idiomas.
Modos de ver tiene el valor de ser provocativo y de plantear interrogantes al enfoque tradicional de la Historia del Arte. Nos habla de cómo ha evolucionado, a lo largo de la historia, el acto de mirar; de la importancia que ha tenido, en este sentido, la invención de la cámara o la transformación de los medios de reproducción. Berger sostiene que el arte del pasado ya no existe como existió en otro tiempo. Los sistemas de reproducción hacen innecesario, hoy, trasladarse a una iglesia o a un museo para contemplar una obra de arte. Abundan, en cambio, las reproducciones en tiendas y medios de comunicación. El arte del pasado ha inundado nuestras vidas, pero ha perdido su autoridad. Ahora, en su lugar, existe un lenguaje de imágenes, frente al que debemos preguntarnos: ¿quién lo usa?, ¿cómo?, ¿para qué fines? Éstas son las cuestiones de gran alcance que preocupan a Berger. Internet ha acentuado los problemas que identificaba en 1972 y por ello, hoy, resulta más apremiante todavía que como espectadores usemos un ojo crítico y no pasivo.
Un ensayo del libro reflexiona más específicamente sobre las razones del auge de la pintura del desnudo en la cultura occidental y sobre la evolución de la mujer como objeto pictórico. Otro capítulo estudia cómo la publicidad actual bebe de un legado cultural artístico para sus fines.

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